Este blog es personal y los artículos y opiniones son apreciaciones propias, es para compartir con los lectores, puntos de vista, experiencias y sentires en este hermoso mundo del Karate-Do, además un punto de encuentro para mis Amigos, Alumnos y simpatizantes, ya que de seguro encontraran muchos temas en común que tenemos los Artistas Marciales y concretamente los Karatecas..."BIENVENIDOS TODOS LOS DE CORAZON PURO, BUENOS SENTIMIENTOS Y ESPIRITU FUERTE"
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miércoles, 17 de diciembre de 2014

De los Exámenes y Grados en los Dojos

 
Significancia de los cinturones (Colores y Danes)
...
Representan el esfuerzo, sacrificio, entendimientos de lo entrenado, engrandecimientos del coraje, la voluntad y la confianza, además son el reflejo jerárquico del Dojo y da lugar a quienes están sobre y bajo esta jerarquía, el grado adquirido es por constancia y aprendizaje de las materias tanto técnicas-practicas, como el desarrollo personal dentro y fuera del Dojo, la camaradería adquirida para con los Sensei¨s y compañeros, significa un avance en la adquisición de la sabiduría en todas las fases del arte… NO es solo por asistencia o esfuerzo, ya que por mucho que alguien se esfuerce, pero sin obtener resultado o avance, se debe de dejar todo el tempo necesario en ese grado hasta que logre avanzar, crecer, evolucionar, entender etc…  los grados NO son honoríficos, NO se dan por conveniencia $ o estatus (hacia el Sensei o Dojo) NO se dan por amistad o simpatía, NO se dan porque también sirve para subir la autoestima… para ello existen escuela interna de desarrollo personal o humano, Karate Do sirve para esto último pero, pero su objetivo es otro…

Si se comienzan a REGALAR los cinturón se pierde todo lo que conlleva el arte marcial, no se distinguiría de un común gimnasio y NO sería un DOJO (lugar donde se entrena o recorre el camino)

Los exámenes de Grado

Los exámenes al igual que en las escuelas o universidades, son para poner a prueba al estudiante y este demuestre de forma práctica (a veces un poco de teoría también) todo lo aprendido, hay que poner al examinado bajo presión y estresarlo para ver cómo es capaz de dominar sus emociones (parte fundamental del Karate) tiene que exponer ante el Sensei y sus pares lo que sabe y como lo sabe, así no queda duda alguna de sus conocimientos…

Los examinados se pueden equivocar o poner nerviosos, o pueden pasar incluso con nota mínima, pero tienen que aprobar, si reprueban se da una fecha futura para que se preparen y den nuevamente su examen, NO puede ser un mero trámite o que sepan que de todas formas por mal que hagan su examen igual aprobaran porque ya cancelaron su diploma…

Es claro que cada grado o nivel es diferente y hay siempre casos que saltan a la regla, pero se tiene que apuntar a alto, Solo así se engrandece un ARTE MARCIAL.



Se puede escribir mucho mas del tema… y para que hablar de
los Cinturones Negros….

pero creo explique la idea..


Un cinturón negro

(casi solo en lo físico)
Cuando comenzamos nuestro camino en el karate (o en otra arte marcial) lo primero es mirar al frente y ver a cinturones negros, grandes, algunos distantes, otros casi inalcanzables, muy fuertes, serios al entrenar, amables al compartir después de clases, se les mira con respeto, admirando su técnica notablemente depurada, algunos mas agiles en las diferentes formas (Kata, aplicaciones, Kumite, etc) pero todos buenos en sus formas…  
Ese respeto y casi temor al estar frente a un cinturón negro lamentablemente se está perdiendo, y cada día mas en los Dojos el negro fácilmente se consigue y hay por doquier…
Como en todo ámbito, muchas veces algunos se lo toman muy enserio y cierto es que mas de algún se cree semi dios o casi intocable, y su realidad técnica es arto menos aspirante a lo ultimo…
Creo un cinturón negro debe ser un pilar del Dojo que conforma, un ejemplo a seguir por todos los que están tras atrás el y quienes están comenzando su camino, debe ser un modelo y no solo en lo físico-tecnico, sino también en su vida, No puede un personaje con problemas mentales (delincuentes o con vicios de sociedad) adquirir o siquiera postular a ser un “Cinturón Negro” un referente de su arte, por mucho que digan que cuando se llega a negro el camino recién comienza, no comparto del todo esa frase cliché, pues si bien se comienza una nueva etapa en el aprendizaje, el llegar a negro es muy importante en toda carrera marcial y no puede quedar nada sin resolver, por conocimiento técnico o muchas habilidades que se tenga no es lo único, pero si importante…

Puede que por físico (biotipo) limitantes (físicos) no se tenga mucha agilidad con respecto a lo que se ve en Tv y no se den patadas espectaculares o acrobacias, pero un cinto negro a de tener el entendimiento y entreno adecuado para si de tener que defenderse, o a los suyos, tenga un golpe, botada, llave, palanca o esquive contundente para dejar fuera de combate al agresor, si recibe un impacto ponerse de pie, y si es muy superior el agresor, poder discernir la mejor estrategia para salir ileso…  eso es un cinto negro en esencia (física)…

Un cinturón negro, (bien preparado y con justo merito) pude que después de años (mínimo  6 años) de entreno y recibiendo el preciado color, no practique de forma constante nunca más en su vida (por la familia, trabajo, estudios, etc) pero los conceptos del combate de la vida estarán por siempre en su personalidad, el coraje del entreno duro, el circulo amistoso con los compañeros debiera durar por siempre, porque sudo, sangro y lloro junto a ellos, pasaron momentos muy buenos y también malos, fiestas y más de alguna vez de seguro pusieron en prueba lo aprendido, un cinto Negro siempre será un cinto Negro, un pilar de estructura mental y ética moral, y buenas costumbres por sobre todas las cosas, eso da el respeto que un simple campeón o peleador nuca tendrá.

Muchas veces el problema no es del alumno sino de su maestro que premia con grados, que a la larga son de papel y esto hace un mal irreparable en quienes se crecen con una falsa seguridad y lo que es peor con un Ego mas grande que su arrogancia…

Preguntas…

solo un ejemplo...
¿Qué pasa si a eso seudos Cinturones Negros, que casi nunca han combatido o sentido dolor siquiera, o entrenado realmente fuerte, o llegado a su límite, porque todos su grados fueron por secretaria, les toca un entreno con un personaje que le golpee o trate fuerte?
¿Qué pasa si le están viendo y se ve opacado por el enorme espíritu marcial de su adversario, ese que el nunca tubo? Como se siente su ser?
¿Si tuviese que defender su honor? O el se escuela o maestro?... y cae una y otra vez sin nada que pueda hacer porque simplemente su cuerpo, técnicas y mentes no le dan?.. 
¿Se recuperara?
¿Volverá a entrenar?
¿Tendrá credibilidad a sus danes?
¿Se podrá reponer emocionalmente?

Veo con lastima como en los Dojos se premia o tiene favoritismo con los alumnos “Profesionales” o adinerados, ya que estos pagan con favores o dan status al Sensei o escuela, y muchas veces al alumnos más esforzado y técnico, ese con corazón de guerrero por naturaleza, porque nació en “Barrio” es al que menos atención prestan por ser de otra situación económica...

Respuestas…

TRISTEZA – CUESTIONAMIENTOS – CORAJE -
Solo queda remediar en casa, así en algún futuro renacerá una nueva estirpe de guerreros de corazón



Sergio Pérez-Toro

17-12-2014

viernes, 6 de diciembre de 2013

LA BUSQUEDA… Mi Busqueda.



La Búsqueda

Reflexión general
Creo que todos los seres debiésemos buscar, cuestionar, investigar, experimentar, atrevernos y realizar nuestra misión en la vida, esa misión o tarea que nos corresponde realizar, hay que reconocer nuestra deuda y cumplirla con energía y disciplina, para aprender la lección. Cuantas veces creemos estar perdidos?  Otras más hacemos lo que nos dicen hacer por ejemplo: los padres, amigos, parejas o el dinero, y después de un tiempo nos seguimos sintiendo igual o más vacíos? Podemos tener todas las comodidades y seguir queriendo más, nada nos llena por completo. Tristemente muchas veces las personas llegan al final de sus días y algunas capaz y acumularon muchos bienes o servicios en sus recuerdos, pero se arrepienten de no haber hecho esto o aquello que tanto les gustaba, pero por tiempo, por la familia, los negocios o que se yo, siempre lo postergaron?, cuantos dejaron ir al amor de sus vidas porque no era de la misma clase social? o porque su entorno no lo aprobaba?...
Y así puedo seguir ejemplando…  pero creo la idea se entiende.

Ante lo anterior mi reflexión es que si tenemos la suerte o el valor de encontrar, o al menos creerlo así, ya que podemos errar varias veces, debemos  luchar por lo que nos gusta y hacerlo, vivimos en un mundo material y claro tenemos que esforzarnos en vivir cómodamente, porque claro así la existencia en más agradable, y si nos corresponde traer o invitar a mas seres a este mundo, tratar de darles buen vivir, pero nunca olvidemos nuestro norte, nuestra misión, esa chispa divina que embellece nuestro ser y nos da plenitud y un motivo superior por el cual esforzarnos en ser felices.


Recuerdos…
Desde pequeño me llamaron mucho las artes marciales,  película que salía en la TV, era para mí un gozo, más que las patadas o saltos por los aires, me gustaba eso especial que se veía, la relación del maestro a discípulo, palabras como: maestro, aprendiz, honor, lealtad, paciencia, marcaron en mi desde siempre una apasionante búsqueda de las artes marciales, por cosas del destino y la gracia del altísimo pude comenzar a los 18 años mi práctica, y fue un universo que se mostraba, hermoso y fascinante.
Nunca fui activo físicamente, no había cultura de deporte en toda mi familia, no tuve estímulos ni modelos deportivos, por el contrario, llegando así a la pubertad y adolescencia prácticamente virgen en actividad física, con el descubrimiento del karate, nací físicamente, pero, mi cuerpo no coordinaba bien, mi psicomotricidad un tanto atrofiada no respondía, frustración, impotencia y angustia sentí al verme atascado por mi pasado sedentario y un tanto e enfado por la poca o nada motivación de mis mayores al ejercicio…
Pasaron los meses y la maquina comenzó a responder, de a poco coordinando y dando forma a las formas, fue un despertar, fue un bello amanecer, mi cuerpo adolorido, mucha veces con temperatura por el trabajo duro, al día siguiente de cada clase, esperaba con un dejo de masoquismo la próxima cesión, las piernas y brazos completamente contracturados, el abdomen punzaba hasta para toser o reír, me acostaba muchas veces sin comer, por el cansancio extremo, las manos temblorosas tomaban el lápiz en el colegio, y caminaba con lentitud,  teniendo la sensación de ser observado desde lejos por algo, veía a su vez a mis pequeños compañeros del colegio casi con paternidad por lo frágiles de sus cuerpos y la niñez de sus palabras, indudablemente yo había cambiado y con ello la percepción del mi entorno, karate se había fusionado con mi cuerpo y lo estaba moldeando… Por las noches comencé a sentir un hormigueo en las manos y mis músculos se movían violentamente de forma involuntaria, mis pies los sentía calientes y con reflejos propios, muchas veces no podía dormir por el calor que estos generaban y tenía que sacarlos fuera de la cama, dormía a espasmos y me levantaba cansado físicamente pero con una actividad mental enorme, todo lo pensaba, todo lo analizaba.
Caminaba más erguido, más orgulloso, con seguridad, miraba siempre a los ojos, nunca agresivo o desafiante, sino más bien, sincero, en busca de lo mismo…
Mi cuerpo comenzó a cambiar, mis gemelos, muslos, glúteos, hombros y triceps crecieron, mi abdomen se compacto, la espalda se ensancho, la piel se depuro, comenzó a expulsar cuanta impureza arrastraba de antaño, sentía que estaba vivo, que respiraba y pensaba.
Con lo anterior de respirar, me refiero y de seguro muchos me han de entender y otros tantos no, uno afortunadamente respira de forma autónoma, pero pocas veces sentimos el exquisito y vital oxigeno que ingresa por nuestra nariz he inunda todo nuestro cuerpo, no somos conscientes de nuestro respirar, de sentir en cada inhalación la vida, o de sentir agradecimiento y responsabilidad por lo dado: ¡conciencia!
Me di cuenta que durante años estuve dormido, casi inerte, lleno de pensamientos innecesarios o dañinos, sin mayores cuestionamientos hacia el propio ser, sin tratar de controlar impulsos, palabras y acciones, dejando que domine la pereza, observaba solo con los ojos ya que no veía nada, pensaba solo en círculos cayendo en lo poco práctico, pues nada analizaba, solucionaba o concretaba.

Afortunadamente desde ese entonces trato todos los días, pensar y decir menos garabatos, en lo posible no pensar cosas negativas, o que no sean provechosas, busco la sinceridad y simpleza antes que lo superfluo y  lo ostentoso… y así varias cosas más…  lo intento, mas no siempre lo consigo, pero en ese intentar he ido encontrando mayor belleza en todo y tranquilidad en mi espíritu…





domingo, 1 de diciembre de 2013

Auto Presentación... ... Reflexion y Aclaratoria

                                                        




        Mi nombre es Sergio Pérez Toro, nací el 12 de agosto de 1978, en Purranque, pequeño pueblo de la décima región de los lagos, chile, hijo de padre carpintero y de madre dueña de casa, el mayor de tres hermanos, de profesión incierta, mas bien autodidacta y rápido aprendiz, he desarrollado diversos oficios como: ayudante de carpintero (ayudante de mi padre, un real Maestro carpintero), guardia de seguridad en local nocturno, bodeguero en empresa de supermercados, monitor de control de calidad en empresa carnina, administrativo en oficina de empresa pesquera y construcción, aprendiz en laboratorio dental, etc. comento lo anterior  para dar claro testimonio de la diversidad de oficios y ambientes de los cuales he tratado, además de desarrollar versatilidad y de conocer muchas clases de seres, lo cual me ofrece un amplio criterio al criticar y un tratar constante en tener tolerancia, he tenido varios intentos fallidos de estudiar, pero no de continuaron y ademas siempre por el tope tiempo-económico. 
he dedicado la mayor parte de mis mejores años de juventud-energía-disponibilidad al entreno de mi karate, y gracias a ello entre otras cosas he desarrollado diversas amistades de bien, en la ciudad que me vio relazarme en lo anterior y en la cual desarrolle mi carácter, Puerto Montt.
Lo siguiente: creo fehacientemente que gracias a que no tengo profesión y mis tiempos, energías y pasión los enfoque única y exclusivamente en ENTRENAR mi Karate durante años, incansablemente en mi afán de mejorar, fui haciendo de este entrenar mi profesión y con disciplina marcial fui especializándome en los aspectos técnicos, mientras algunos compañeros dejaban de entrenar para irse a estudiar o dedicar mas tiempo a la familia, yo me dedique a entrenar, mientras algunos se tomaban vacaciones o en verano disfrutaban de la playa, yo me dedique a entrenar, y cada cual tiene derecho ha hacer lo que quiera y esta bien, en ningún caso es una critica, solo es aclaración.
 
Me despertaba y acostaba pensando en Karate, gracias a que no tenia profesión, creo fue importante este punto… o capas prefiero pensarlo así, es menos angustiante y cómodo encontrarle un lado bueno.


         Junto a mi primer profesor de karate don Juan Moreira (1996)

Comencé a entrenar Karate a la edad de 18 años en el año 1996 en una pequeña escuela de Karate-Do llamada “Niyama”, con el Sensei Juan Moreira en Puerto Varas, después por la búsqueda del Karate, y cosas del “asar” llegue a las puertas de la academia “Kenshinkan” de Puerto Montt en el año 1999, comencé bajo la tutela del maestro Mirko Abarca Carrasco, luego de años (5 aprox.) decidí entrenar de forma directa con el  Maestro Eduardo Godoy Arteche, con quien sigo hasta la fecha como discpulo directo y con orgullo afirmo ser uno de los grados mas altos que siguen con el..


 Junto a Sensei Mirko (derecha) y Maestro Eduardo (izquierda) 2001



  Aclaratoria

No soy escritor y de seguro tendrán que esforzarte en entender mis quizás incoherentes estrofas o la más inconsistente intelectualidad al tratar de seducirlos en mezquino drama, para poder tratar de expresarme en palabras que tengan alguna significancia.


La idea es escribir y compartir acerca de mis vivencias y filosofía con el lector, capas algo en común que siempre hay con los artistas marciales, muchas veces incomprendidos o marginados, obligados otras tantas a callar o reprimir ciertas cosas que comienzan a suceder en nuestro cerebro, cuerpo y espíritu cuando entramos al maravillo mundo del Karate, NO pretendo hacer un libro técnico, ni mucho menos histórico, ya que esta lleno de muy buena lectura al respecto, y mi limitación en conocimientos de ese tipo solo haria perder el tiempo al lector, cayendo seguramente en lo mas critico del reproche.