Este blog es personal y los artículos y opiniones son apreciaciones propias, es para compartir con los lectores, puntos de vista, experiencias y sentires en este hermoso mundo del Karate-Do, además un punto de encuentro para mis Amigos, Alumnos y simpatizantes, ya que de seguro encontraran muchos temas en común que tenemos los Artistas Marciales y concretamente los Karatecas..."BIENVENIDOS TODOS LOS DE CORAZON PURO, BUENOS SENTIMIENTOS Y ESPIRITU FUERTE"
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lunes, 14 de noviembre de 2016

¿Karate Interno?


Desde mis comienzos en este camino, escuche a los mayores (de grado) hablar casi con temor y como si de algo reservado solo a grandes maestros, hablar del místico “karate interno”…


 

Crecí pensando en que ese tema era materia muy avanzada en las enseñanzas y que solo se podía siquiera pensar en empezar su estudio cuando se estaba en ya avanzada edad y algún grado de maestría ya se habría alcanzado después de una muy extensa practica de varia décadas. Esto fue hace ya 20 años (escribo esto el 2016) y un tanto decepcionado de nunca haber recibido instrucción en tan preciada materia, por eso la descarte durante muchos años, pensando por inculcación, que esto solo era charlatanería y misticismo que no viene al caso de karate, el cual es algo practico, físico y real. Pensaba además que aquellos “maestros” que decían enseñar o conocer “un karate interno” solo estaban llenando oídos ansiosos de palabras esotéricas y guardadas de  algunos libros que hablan de la materia de forma muy poética y mágica, o como escuche en muchas ocasiones: … cuando ya no se tiene maestro o la practica física no es muy apreciada, se comienzan a desviar al lado esotérico para seguir vendiendo un producto y tener siempre algo nuevo que enseñar a los incrédulos, y lamentablemente vi como esto se materializó en varios maestros, por lo cual simplemente olvide el tema durante años, hora viendo con otros ojos e inhalando nuevos aires, despierta nuevamente la pregunta: ¿Qué es el karate interno?

Creo todos hemos de encontrar en el camino a nuestros maestros, algunos solo nos saludan, otros refrescan con hidratantes palabras nuestra sed de conocimiento, algunos (los menos) nos acompañan y en conjunto formulamos más preguntas, propias respuestas y razonamientos de camaradería y amistad, otros enseñan con el ejemplo de practica o de vida, a veces aprendemos mirando hacia atrás, otras hacia el que va delante, menos son las que al vernos reflejados en el compañero, podemos tener algún destello de iluminación… lo concreto es que maestro tenemos toda la vida, a veces duran una mirada, unas palabras, una práctica o parte de nuestras vidas.

¿Que es el karate interno? Se cree que es algo mágico tipo energías que se pueden visualizar y controlar en formas de esferas de luz o de fuego que algún sabio maestro conocedor de antiquísimos secretos puede manipular a voluntad con sus manos, la mirada o con todo su ser, y capaces de utilizar esta energía en golpes mortales o tener iluminaciones del camino. Las películas, historias y sobretodo relatos de culturas o pueblos devastados por la guerra, el honor caído y necesidad de héroes y de levantar la moral de un pueblo orgulloso, historias transformadas en leyendas de hombres capaces de hacer proezas increíbles, leyendas que se pierden en el tiempo y mezclan con el folklor y la tradición de historias contadas.

Creo, mi karate interno es eso, mi karate interno. La forma en la cual yo interiorizo el arte marcial y como todo su entrenamiento y aplicación física-practica la puedo extrapolar a mi yo interno, como  puedo llevar lo aguerrido del combate o duro del entrenamiento a mis pensamientos y ser un arduo luchador de mis temores para que con una aguerrida mente pueda alcanzar mis mas grandes ideales. El pensamiento constante en técnicas o materias me da “enfoque” y aprendo con el tiempo a canalizar mi concentración y que mis palabras mentales no divaguen o se pierdan en el laberinto poco productivo del pensar errante. Lograr un entendimiento de las palabras del maestro y con el análisis consciente poder sentir en mí ser interior la práctica de mí ser exterior. Confieso, eso sí, que en algunas ocasiones practicando ciertos Katas, sobretodo en momentos de calma mental (meditación) he logrado por instante “sentir un algo”, sentir un calor en mejillas garganta y estómago, otras he sentido una presencia amiga o simplemente no recuerdo como hice una antigua forma, esto creo al entender que cuando uno repite algo que muchos han repetido y más aún cuando muchos han creado un algo y esto se repite a través de los tiempo, se pueden llegar a percibir, como si estuviesen contemplando su legado o supervisando se continúe haciendo en buena forma lo que en vida terrenal crearon e impregnaron con una vida de practica y entrega.
¿Esto es esoterismo?, ¿charlatanería? ¿Karate interno?   ...no lo sé.

Otras veces , por las noches al estar muy frio, si me relajo y “pienso suficiente” puedo generar calor suficiente en mi cuerpo, como para llegar a sudar, o poder dormir muy rápido, ¿esto es karate interno?  …Poder entender por fin que el karate es mucho más simple y su aplicación práctica es mucho menos compleja de lo que enseñan y hacen creer en un principio.

Creo en los grandes maestros de oriente que lograron descubrir su karate interno y que entregaron a sus discípulos las herramientas para que estos logren encontrarse y poder transmitir, afirmo que esto existió y que algunos verdaderos maestros en diferentes latitudes del mundo aún tienen latente ese enceguecedor conocimiento que a muy pocos elegidos desde antes de llegar, se les entregara por mérito mutuo, ¡esto, lo creo y lo afirmo!... ¿Por qué?, porque lo siento. Asi como creo nuevamente que si nos esforzamos en la práctica y no desistimos de la búsqueda podremos hallar, nuestro karate interno.
 
 
PD: este articulo solo es una apreciación personal

domingo, 1 de diciembre de 2013

SENSEI DE KARATE… UNA LABOR DIFICIL


Quiero dar un merecido reconocimiento (y no porque yo lo sea) a los Sensei’s de Karate-Do, cuya labor no siempre sale en  páginas de revistas, diarios o en la TV, que no ganar grandes campeonatos, no desafían a otros para ver quien en mas rudo, ya que están más preocupados de ganarle a sus propias limitaciones que otras personas y no les interesa mucho las luces o la fama 
Muchos no son conocidos y pasan desapercibidos en nuestras calles, pero día a día en sus Dojos realizan una gran misión, educando, entrenando y desarrollando valores de vida a numerosos niños, jóvenes y adultos a través de este Arte Marcial 
                      Este dibujo es de un karateca español, el cual me  autorizo a ocupar sus dibujos




Una labor difícil
La labor los Sensei´s (hombres y mujeres) no es fácil, pues a menudo tienen que dejar de hacer su actividades personales, para hacer metódicamente sus clases en los diferentes Dojo, (muchas veces, cedes sociales, casas o bodegas  adecuadas para esto).  Muchos jóvenes buscan este medio para sentirse más seguros, otros solamente buscan practicar algo que esta de moda o sólo quieren impresionar, quieren ser mas fuertes físicamente etc., etc. Y todo esto no concuerda del todo con este Arte Marcial, el cual primero enseña y cultiva el auto-control, el respeto y la humildad, pero el profesor tampoco puede traicionarse a sí mismo, ni a su Arte y su labor se hace más difícil.

Un Sensei,  un ejemplo a seguir:
 Un Sensei ha de ser ante todo un educador, debe ser un almacén de ideas que sepa transmitirlas al alumno. No es necesario, como a menudo se piensa, que sea un gran competidor, que haya ganado trofeos más altos, o que tenga un alto "Dan",  lo único que le va a incitar es una mejor propaganda, que llegará más a la gente desconocedora del tema.
Un sensei debe poseer una vasta gama de conocimientos y además de tener la capacidad (el don) de transmitirlos o enseñarlos, de manera clara y amena a sus discípulos, además todos esos conocimientos deben ser fruto de un arduo entrenamiento de años, y de un crecimiento de entendimiento y espiritual, teniendo claros valores morales y marciales (honradez, autocontrol, paciencia, coraje, etc). El Sensei ha de demostrar unas cualidades físicas y humanas superiores, pues sus alumnos, a veces tienden a imitar al Sensei en muchos aspectos. Por eso debe conocer bien a cada uno de sus alumnos y entregar lo que verdaderamente tiene que dar a cada uno (dentro del karate).
El Sensei debe saber mantener un ambiente agradable en clase que permita al alumno estar relajado y a gusto, pero esto dentro de la disciplina que un arte como éste tiene y debe tener. Una clase amena, completa, que tenga todos los aspectos físico-técnicos y valoricos del karate a de ser el ideal  y siempre manteniendo un margen de improvisación por cualquier tipo de eventualidad (por ej.: alumnos nuevos), por si los alumnos piden algo especial o simplemente, el Sensei tiene un día desanimado y llega falto de energía al Dojo.

Pseudos Sensei´s
Pero bien es cierto y cabe destacar, que existen Sensei´s que no merecen tal calificativo; primero, por no tener años de entrenamiento (físico y técnico); segundo, no poseen el  entendimiento (pueden pasar años entrenando algo y nunca entenderlo)  y tercero, la madurez mental (valores, criterios y responsabilidades) que los respalden, enfocados únicamente en el número de alumnos (conveniencia económica, publicidad), más que a la calidad de sus clases. Estos lamentablemente no enseñan el karate verdadero, y a menudo hacen que el espíritu Marcial con sus nobles valores formativos y espirituales se pierdan.

Amigos del alumno
Un buen Sensei nunca dejará en ridículo a ninguno de sus alumnos mareándolo con técnicas o preguntas, o haciéndolo sentir mal frente a la clase, pero a veces el alumno sí intentará "ganarle" o pillarlo en algo que el cree saber mejor. Un Sensei no puede permitirse ni dar el  lujo de no saber algo, ya que a los ojos del alumno debe saber “absolutamente todo”, y si en algo falla, el alumno creerá, injustamente, que su profesor es malo, digo injustamente, ya que los Sensei son personas común y corrientes que trabajan, tienen familias, amigos, hijos etc, (no son dioses, son humanos).
Pero deben entre todas sus cosas darse el tiempo y el ánimo de llegar siempre preparados a dar sus clases, los alumnos tienden a pensar que estos están todo el día esperándolos o que lo único que hacen es entrenar, y esto generalmente no es así…

Ingratitud
El trabajo del Sensei puede volverse muchas veces difícil, por lo que no estaría de más, en ocasiones, las muestras de cariño por parte de  los alumnos a los muchos Sensei´s, que día a día se esfuerzan por hacer una clase seria, amena, distinta, con valores... 
Con frecuencia, hay  alumnos que valoran la calidad de una clase por la cantidad de sudor que se genera, pero cuando se les instruye en la práctica constante y bien ejecutada de los Katas y sus bunkais, en los que se les enseña: perfeccionamiento en las posturas, golpes, bloqueos, desplazamientos, coordinación psico-motriz, respiración, ritmo, foco, paciencia, perseverancia etc., además de los ejercicios de respiración y relajación los alumnos lo consideran una pérdida de tiempo. ¿No sería mejor que esos alumnos que sólo buscan sudar, hicieran unas sesiones de aero box? Así el karate seguiría desarrollándose con todos sus ingredientes de manera normal. Lo cierto es que se haga lo que se haga, nunca se dará el  gusto a todos, y de eso deben darse cuenta los alumnos. El Sensei de karate es una persona con energía, ideas y vocación, pero a veces puede perder parte de ello si el trato que se le da es injusto.

Acercándose al cinturón negro
Cuando el alumno llega al nivel técnico de Cinturón Café creen a  menudo que están superando al Profesor, con lo que se vuelven a veces irrespetuosos, egocéntricos, arrogantes... incurriendo en los "males del Ego". En ese momento creen estar en un pedestal que les da derecho a "Criticar" al Sensei, incluso corrigiendo sus enseñanzas. Demostrando con esto lo lejos que están siquiera de parecerse la Sensei… “El nacido antes”.

Espero con este artículo haber explicado un poco algunas cosas que la mayoría de los Sensei´s han sentido alguna vez, y que se haga conciencia de las muchas clases de karate que día a día se dan en la zona, con esfuerzo, cariño, entrega y muchas veces recursos propios, Sensei´s ayudando y entendiendo a sus discípulos. Formado personas mas serenas, fuertes y felices que aportan de buena forma a nuestra sociedad.

Nota: Estas líneas fueron inspiradas por un artículo que leí en alguna parte (no recuerdo bien) y que tenía una estructura parecida, me pareció muy interesante la forma en que se abordaban esos temas, así que decidí de acuerdo a lo que recordé hacer mi versión de ese trabajo…