Este blog es personal y los artículos y opiniones son apreciaciones propias, es para compartir con los lectores, puntos de vista, experiencias y sentires en este hermoso mundo del Karate-Do, además un punto de encuentro para mis Amigos, Alumnos y simpatizantes, ya que de seguro encontraran muchos temas en común que tenemos los Artistas Marciales y concretamente los Karatecas..."BIENVENIDOS TODOS LOS DE CORAZON PURO, BUENOS SENTIMIENTOS Y ESPIRITU FUERTE"

sábado, 25 de julio de 2026

PÉRDIDA DE MEMORIA CATASTRÓFICA EN EL KARATE

 

PÉRDIDA DE MEMORIA CATASTRÓFICA EN EL KARATE: RECLAMANDO LA VERDAD DEL ARTE FRENTE AL SHOW Y LA DEPORTIVIZACIÓN

«Somos lo que practicamos. Si durante años entrenamos únicamente para marcar un punto en un torneo, el día en que la violencia real golpee a nuestra puerta, el cuerpo responderá con la misma ilusión deportiva, descubriendo demasiado tarde que la calle no tiene reglamento.»

 La Masificación y la Ilusión del Arte

Hoy en día presenciamos una expansión masiva del Karate. Existen escuelas en cada esquina, dojos abarrotados de alumnos y una maquinaria enfocada casi exclusivamente en la alta competencia, los torneos, las medallas y el show deportivo. Se ha instalado la falsa idea de que "mientras más campeonatos ganaste, mejor eres", lo cual es un absoluto absurdo. Un trofeo no equivale a la capacidad de sobrevivir a una agresión real.

Esta vorágine por masificar el entrenamiento ha traído consigo una consecuencia devastadora: una pérdida de memoria catastrófica de lo que realmente es el Karate-do. En el intento de volverlo accesible y comerciable para las grandes masas, se ha borrado la esencia fundamental del arte: la autoprotección pragmática y la preservación de la vida.

El Quiebre Histórico: Del Pragmatismo Okinawense a la Estética Japonesa

Para comprender cómo llegamos a esta realidad, es indispensable mirar hacia el pasado. Cuando los llamados "padres" o fundadores del Karate llevaron las técnicas desde Okinawa hacia la isla principal de Japón, el arte sufrió un saneamiento radical:

·         Purga del arsenal nocivo: Los maestros despojaron al Karate de todo lo letal, de todo lo que no era estético y de todo lo que para ellos resultaba políticamente incorrecto.

·         Transformación escolar y espiritual: El objetivo no era mantener un sistema de supervivencia, sino introducirlo en los colegios como un método de educación física, desarrollo espiritual y superación personal.

·         Estructura y rigidez: Como buenos japoneses, lo transformaron rápidamente en un "arte" rodeado de normas, saludos estrictos, vestimenta uniforme y posiciones estáticas y rígidas.

·         La metodología del "bloque de dominó": Se empezó a enseñar de forma estandarizada, donde todos los alumnos se mueven exactamente igual, perdiendo el dinamismo, la fluidez y la adaptabilidad que el Karate tuvo en sus orígenes.

Lamentablemente, el Karate que se enseña hoy en la mayoría de las escuelas no representa ni un décimo (1/10) de lo que el arte realmente abarca. Nació por la necesidad imperiosa de defenderse, no para marcar puntos, ni para lucir estético, ni para seguir patrones rígidos.

 El Arsenal Olvidado

¿Por qué la mayoría de las escuelas no enseñan este repertorio? Porque está prohibido en los reglamentos deportivos y no sirve para ganar copas. Al no practicarlo, la memoria motriz se pierde. El arsenal que la despartidización borró incluye:

·         Piquetes de dedos a los ojos y pellizcos tácticos en zonas sensibles.

·         Cabezazos directos a la nariz y golpes de codo o rodilla al rostro a corta distancia.

·         Aplastamiento de articulaciones y doblar o romper los dedos de la mano para liberarse.

·         Derribos bruscos, pisotones a la cabeza en el suelo y remates inmediatos.

Si el entrenamiento se limita a marcar toques suaves y solo practicar lo puntuable o lo reglamentado, el cuerpo reaccionará de esa misma forma en la calle. Somos lo que practicamos.

 "El Karate No Es para Todos": La Falacia de la Inclusión Forzada y el Parakarate

Existe una frase muy popular que no comparto: "El Karate es para todos, todos pueden practicar Karate". Esta afirmación pasa por alto la naturaleza misma de nuestra disciplina.

Para entender esto, basta hacer una comparación simple: si fuéramos filósofos, solo necesitaríamos el cerebro, los ojos para leer textos antiguos y la boca para debatir. Un filósofo puede ejercer su disciplina de manera completa aun estando postrado en una silla de ruedas. Pero el Karate no es filosofía abstracta; el Karate se ejecuta con todo el cuerpo.

Por esta razón, mantengo una postura clara respecto al Parakarate y la inclusión forzada impulsada por agendas políticas:

·         Adaptación real en el dōjō vs. Show mediático: En mi propia escuela he tenido alumnos con pequeñas discapacidades físicas, y he adaptado los ejercicios para que el resto de su estructura funcione bien. Eso es trabajo honesto y personalizado.

·         La injusticia de la competencia paramarcial: Pretender que una persona en silla de ruedas o con amputaciones graves participe en competencias marciales y llamarlo "Karate normal" es falso. No es justo para esa persona, a quien se le expone como parte de un show mediático e inclusivo; y tampoco es justo para los practicantes que pasan años sudando, sacrificándose y desgastando su cuerpo para dominar la biomecánica de un kata o la efectividad de una técnica real.

El Karate exige un sacrificio físico y mental completo. No todos están dispuestos a entregar lo que el Karate exige, porque no todos tienen la capacidad o la convicción de encarar este rigor.

Pero igualmente, creo que si se puede enseñar a alguien por ejemplo en silla de ruedas, algo de cultura marcial, algunas llaves o palancas que pudiesen aplicar en su condición, o enseñar a dar puñetazos y codazos contundentes, o con las formas de las manos, porque no? claro que si se podría, pero como algunas clases especiales o tipo taller, porque no? ... pero de ahí a tenerlo en las filas o graduarlos, yo no lo haría o quizás algún sensei que tenga los estudios, capacidades y vocación que se dedique a ese tipo de enseñanzas especiales, porque no?

 Reflexión Final: El Valor del Sacrificio

Recuperar la memoria del Karate no significa considerarse superior a nadie, sino aplicar el sentido común y el raciocinio sobre los orígenes de este arte.

El Karate no nació para ser un espectáculo de masas ni una plataforma de inclusión política. Nació como un recurso extremo de autoprotección que exige entrega total. Solo cuando el practicante está dispuesto a sacrificar tiempo, sudor y esfuerzo sin buscar el aplauso fácil, es cuando el Karate le devuelve mucho más de lo que entregó, preservando viva la verdad de su legado.

 

sábado, 13 de junio de 2026

El Camino en Peligro: Reflexiones sobre la Integridad y la Transparencia en el Karate Chileno

 

El Camino en Peligro: Reflexiones sobre la Integridad y la Transparencia en el Karate Chileno

El Karate en Chile atraviesa un momento crítico. Como practicantes y docentes, observamos con preocupación cómo la disciplina que alguna vez fue forjada en el esfuerzo, la humildad y el respeto irrestricto hacia un linaje, se ha fragmentado en una realidad que, en muchos casos, poco tiene que ver con la verdadera maestría. A menudo me siento como un "dinosaurio en extinción", viendo cómo los pilares fundamentales que daban sentido a esta disciplina se desvanecen ante la comodidad y la falta de regulación.

El Ocaso del "Dinosaurio": Cuando la Tradición Pierde Valor

Hace décadas, obtener un cinturón negro era un hito que rayaba en lo casi sobrehumano. No era una simple meta; era el resultado de, como mínimo, 10 o 15 años de práctica continua, de entrenamiento riguroso, de templanza física y mental. El cinturón negro no se regalaba; se conquistaba. Hoy, esa perspectiva está en peligro de extinción.

Existe una brecha generacional donde los valores de la vieja escuela —el sacrificio, la lealtad al maestro y la comprensión profunda de la cadena de mando— están siendo reemplazados por una visión efímera. Muchos nos sentimos parte de esta minoría que aún respeta el "árbol troncal" del estilo, que entiende que el Karate no es una teoría, sino una disciplina física donde el cuerpo debe responder a lo que se enseña. Ser un "dinosaurio" en este contexto no es una derrota, es una resistencia activa en defensa de la dignidad del arte.

La Inflación de Grados:

Lo que más preocupa hoy es la banalización de los grados. Hemos caído en una dinámica similar a la que vemos en el sistema escolar chileno: esa política que impide que los niños repitan de curso, eliminando el incentivo del esfuerzo. En el Karate actual, ocurre una aberración similar: los grados se aceleran y se regalan.

No hablo desde la teoría, sino desde mi propia trayectoria. Para alcanzar mi 5to Dan, pasé 14 años desde que obtuve mi 4to Dan. Fueron 14 años de trabajo ininterrumpido, entrte ser alumno y también ser maestro. Con ese estándar de tiempo y dedicación, mi forma de pensar sobre los grados no puede ser otra. No se trata de vanagloriarse ni de creerse ejemplo de nada, sino de un respeto profundo por el proceso: cuando has dedicado más de una década a transitar entre dos grados, es imposible ver con buenos ojos que hoy se entreguen cinturones con una ligereza pasmosa.

Si un alumno sabe que, independientemente de su esfuerzo, técnica o evolución física, llegará una fecha en la que recibirá su siguiente grado, ¿qué mérito existe en superarse? Estamos creando "cinturones negros" que carecen de la capacidad técnica, física y, sobre todo, psicológica para sostener lo que ese grado representa.

El Ego, las Asociaciones y la Huida del Maestro

Un síntoma claro de esta crisis es la proliferación infinita de asociaciones. Hoy, ser "Director Nacional" o "Representante de una Asociación Internacional" parece tener más peso que tener un maestro real a quien rendir cuentas.

Muchos maestros han caído en la trampa del ego: prefieren estar por encima de cualquier cadena de mando para evitar ser corregidos. Tener un maestro real implica someterse a la corrección, reconocer los errores y estar debajo de alguien en la jerarquía. Pero hoy, la comodidad gana. Es más fácil pagar una membresía, obtener un certificado internacional que infle el estatus en la pared y autoproclamarse dueño de la verdad. Esto ha convertido al Karate en un negocio, donde priman los seminarios, las medallas y el lucro, dejando de lado la formación cívica, moral y el riguroso entrenamiento físico que exige el arte.

Una Propuesta necesaria: Transparencia sin Burocracia

Ante este escenario, surge una pregunta urgente: ¿Qué herramientas tienen los padres, apoderados y alumnos para saber dónde se están metiendo? Hoy, lamentablemente, no existe un lugar donde verificar.

No necesitamos volver a la antigua ley militar, que era engorrosa y burocrática, pero sí necesitamos un catastro nacional o regional de transparencia. Un espacio —legal y accesible— donde cualquier persona pueda verificar la información esencial de quien dicta clases:

  • ¿Cuál es su linaje y quién fue su maestro? (El origen real de sus conocimientos).
  • ¿Qué estilo enseña y con qué respaldo?
  • ¿Cuál es su trayectoria docente?

Este registro no debería ser un negocio para nadie, ni una traba burocrática para el profesor honesto. Debería ser un servicio de protección al alumno. Es fundamental que los padres puedan entrar a una base de datos y confirmar si la persona que tiene a su cargo a sus hijos es realmente quien dice ser, o si simplemente es alguien que decidió ponerse un cinturón negro y abrir un negocio sin ninguna capacidad técnica o pedagógica comprobable.

Conclusión

El Karate es una disciplina física de defensa y formación de vida. Si permitimos que se siga manoseando, que cualquier persona, sin escrúpulos ni preparación, se llame "maestro" y venda títulos vacíos, el daño será irreversible. Es hora de recuperar la seriedad. Como comunidad, debemos abogar por la transparencia y dejar de tolerar que nuestro arte sea una caricatura comercial.

El respeto por el grado, la exigencia técnica y la honestidad en el linaje son los únicos caminos para devolverle al Karate la dignidad que, en este país, hemos permitido que se pierda.

Kenshin Ryu

 

El Propósito y la Identidad del Estilo Kenshin Ryu

Por: Sensei Sergio Pérez Toro

El karate de la escuela Kenshin Ryu no se sostiene sobre modas pasajeras ni adaptaciones comerciales; se cimienta con firmeza sobre tres pilares inamovibles que equilibran la tradición, la efectividad y la evolución técnica. Nuestra meta final no es estandarizar a los practicantes ni competir por quién es el más fuerte, sino brindar un camino de desarrollo integral donde cada individuo avance de acuerdo con sus propias capacidades.

La Dualidad Fundamental: El Legado Ancestral y la Modernidad Combativa

Una de las características más profundas de nuestra escuela es la coexistencia de dos fuerzas que parecen opuestas, pero que en realidad se alimentan mutuamente: la tradición y la actualidad. En el Kenshin Ryu no renegamos jamás de nuestros orígenes; reconocemos con orgullo y nobleza de dónde venimos y quién nos formó.

  • La Raíz y el Respeto por los Ancestros: La base de este estilo proviene de una antigua y noble escuela: la Kenshin Kan de Chile, bajo la tutela de mi maestro, el Señor Eduardo Godoy Arteche, Cinturón Negro 8° Dan. De allí nace nuestra raíz. Es por este profundo respeto al linaje y a los antiguos maestros que las katas y sus aplicaciones tradicionales se mantienen y se defienden tal cual se me enseñaron. El estudio con la mayor profundidad posible de estas formas es nuestra manera de honrar el legado, la originalidad, la historia y la pureza del arte tradicional, el cual permanece intacto e inalterable en nuestras manos.

  • La Evolución en la Modernidad: A partir de esa sólida base tradicional, y sin corromperla, se entrelaza la modernidad. La estructura original fue modificándose y adaptándose de acuerdo con mis propias experiencias de vida, lo cual se ve reflejado de forma nítida y directa en nuestro sistema de combate actual. Nuestro combate responde a las dinámicas del presente, a la realidad de la calle y a la efectividad bajo presión, permitiendo que el estilo siga vivo, vigente y completamente funcional en el mundo de hoy.

Esta dualidad es la marca registrada de nuestro estilo: mantenemos el pasado intacto en la forma, pero respondemos al presente con un combate evolucionado.


Los Tres Pilares Fundamentales del Estilo

1. Kata y Bunkai: La Raíz Tradicional y Estructurada

Representa el núcleo donde se resguarda la parte tradicional, rígida y estructurada que define y marca plenamente al Karate-do como un arte formativo.

  • La Estructura Corporal: La rigidez y la exigencia en su ejecución técnica tienen como propósito forjar una estructura corporal sólida, desarrollar la biomeánica correcta y la estricta disciplina del movimiento. Es aquí donde el cuerpo aprende a generar potencia real a través del orden y la precisión, repitiendo una y otra vez hasta alcanzar la excelencia estética y artística del movimiento.

  • La Decodificación: El estudio riguroso del Bunkai permite al practicante entender el verdadero significado de la tradición, asegurando que la conexión con el linaje y la historia permanezcan intactas.

2. Defensa Personal: Aplicación Real e Interpretación Libre

Este pilar actúa como el puente de transición entre la estructura rígida de la forma y la imprevisibilidad de una agresión real.

  • El Desglosamiento Práctico: Nace directamente del entendimiento profundo de las aplicaciones de las katas, llevadas a escenarios dinámicos y de alto estrés. El practicante aprende a extraer las herramientas biomecánicas de la forma rígida para adaptarlas al caos de un enfrentamiento no cooperativo.

  • La Adaptabilidad: El estilo incorpora una interpretación libre y abierta de otras técnicas y metodologías que demuestren ser verdaderamente útiles para la preservación del individuo. Aquí no se busca el adorno ni la estética deportiva, sino la eficacia absoluta para repeler el peligro, resguardar la integridad física y asegurar la supervivencia.

3. Combate: El Laboratorio de la Eficacia

Es el espacio de validación técnica, física y mental del practicante de Kenshin Ryu. El combate es el escenario donde la teoría se convierte en experiencia viva.

  • Gestión del Estrés y Templanza: Aquí se aprende a gestionar el miedo en tiempo real, a templar el espíritu ante la presión y a aplicar la estrategia bajo un entorno de oposición real y contacto. Es el pilar que templa el carácter, forja la determinación y despoja al arte de cualquier ilusión teórica, enfrentando al practicante con la verdad del impacto y la resistencia.


Especialización versus Superficialidad

En el Kenshin Ryu rechazamos el aprendizaje superficial de las técnicas. El estilo está diseñado para que el practicante no se quede en la periferia de los tres pilares, sino que tenga la libertad de especializarse en aquello que resuene más profundamente con su naturaleza y sus condiciones particulares.

No pretendemos crear a las personas más fuertes del mundo de manera genérica; entendemos que cada estudiante posee un potencial único. Al permitir la especialización en la forma (Kata), en la resolución de conflictos urbanos (Defensa Personal) o en la estrategia y el contacto (Combate), garantizamos un aprendizaje significativo, maduro y respetuoso de la individualidad del artista marcial.


De la Línea de Grado a la Vida Diaria: La Extrapolación del Camino

La verdadera trascendencia del Kenshin Ryu ocurre cuando las vivencias del dōjō rompen las paredes del entrenamiento y se trasladan a la cotidianidad del estudiante. La rudeza del combate, la rigigorosidad del entrenamiento, la fortaleza física cultivada y el valor de intentarlo una y otra vez hasta que la técnica florezca en su aspecto más estético y artístico, no son fines en sí mismos. Son herramientas de templanza y forja espiritual.

Cuando un practicante experimenta la superación del cansancio y el dolor en el tatami, adquiere la resiliencia necesaria para afrontar los problemas económicos, familiares o laborales del día a día. Quien aprende a caer y levantarse bajo la presión del combate, aprende también a no doblegarse ante los golpes de la vida.

En última instancia, el Kenshin Ryu utiliza la vía marcial para devolver a la sociedad personas:

  • Con una salud robusta (física y mental) como base de la felicidad.

  • Con integridad y valores firmes para guiar sus acciones.

  • Con modales, respeto y humildad ante sus semejantes.

  • Dotadas de un honor enorme y una valentía inquebrantable para proclamar su propia identidad como individuos.

Ese equilibrio es el que permite construir una existencia auténtica, tranquila y en paz con el entorno.



sábado, 24 de enero de 2026

EL DESCUBRIMIENTO DE DOS VERDADES

 

EL LABORATORIO DE LA REALIDAD

​La Ironía del Inicio

En el año 2003-2004 aprox.  Mi vida giraba entorno al Karate; ostentaba un cinturón café. Pero la disciplina del tatami no me generaba dinero para subsistir. Estaba solo, sin apoyo y sin trabajo, un día en el dojo después de entrenamiento, me conto un compañero que necesitaban guardias de seguridad en un lugar nocturno, obviamente le preste atención y pedí los detalles para poder in a ver si obtenía trabajo. sin haber comido nada y sin descanso llegue al lugar, me presente y me contrataron esa misma noche, era una discoteca de no muy buena reputación en el centro de la ciudad (Pto. Montt). irónicamente el lugar que me enseñaba la paz me abrió la puerta a la violencia.

​No hubo tiempo para adaptaciones. Apenas a la cuarta o quinta noche de haber sido contratado, ocurrió lo que me marcaría para siempre. Mi puesto era un punto crítico: el descanso entre dos escaleras, una que subía (desde el acceso) y otra que continuaba hacia arriba (al piso del bar). Era un espacio reducido de apenas un metro por un metro y medio. Un embudo cuántico con poca luz, donde yo estaba literalmente expuesto al clima, esa noche yo venía del entrenamiento que había sido bastante duro, vestía jeans, zapatos, chompa y un abrigo largo, ropa que no siempre era cómoda para combatir. En esa estrechez y debilidad física, un hombre corpulento en estado de ebriedad intentó forzar su entrada. Aguanté insultos y denigraciones todo lo que pude, mi trabajo era simple pero a la vez muy complicado, cuidar el acceso al local y decidir quien entraba y quine no, pero ese hombre cuando me lanzó un escupitajo a la cara, la palabra murió. Me abrazó con fuerza animal, bloqueó mis brazos y ambos rodamos escalera abajo. En esa caída experimenté algo que nadie me enseñó en el Dojo: mis manos se sintieron de piedra y mis piernas de lana. Sentí un miedo profundo y náuseas biológicas. Por puro instinto de supervivencia, liberé una mano y le hundí los dedos en las cavidades oculares hasta sentir cómo las membranas y fluidos cedían. El hombre soltó un grito desgarrador de agonía pura. Se levantó como pudo y se perdió en la oscuridad. Me quedé solo, con el olor de sus fluidos en mis manos, mi empleador observo todo fríamente y las personas seguían llegando a la entrada, yo fingí que no había sido nada y seguí trabajando, pero mi sistema nervioso quedó marcado para siempre.

​El Samurái y el Ninja: Una Hermandad en el Caos

​En ese infierno trabajaba con un hermano de vida, un gran amigo y compañero de Karate. Éramos una "yunta" inseparable. A mí me decían "el Samurái": hablaba poco, actuaba más y nunca buscaba el conflicto; yo ponía la cara de frente, con integridad. Él era "el Ninja": su estilo era lo traicionero y sorpresivo; buscaba activamente la pelea. Por lealtad inquebrantable, yo terminaba siempre metido en sus batallas, defendiéndolo en conflictos que él mismo iniciaba.

​La Advertencia y la Trampa de la Vanidad

​Tras mis primeras intervenciones, un amigo me dio una advertencia que se grabó a fuego: "Ten cuidado Sergio, porque vas a ser como el perro que prueba sangre por primera vez; después se acostumbra y no la deja". Y así fue. Entró el veneno del ego y la falsa superioridad o seguridad. Me convertí en una especie de estrella de rock del submundo: mujeres, falsos amigos y tragos de cortesía. La vanidad me hizo creer que era alguien importante, cuando en realidad me estaba hundiendo en una decadencia que nublaba mi juicio.

​La Evolución Forzada: La Realidad Antiestética

​Durante casi dos años, la violencia fue mi sombra: tuve prácticamente todas las noches uno, dos o más atracos. creo que muchas veces, los clientes amigos o cercanos en ese local me veían como alguien invencible, porque afortunadamente muy pocas veces me tocaron siquiera en todos los altercados que hubieron, pero creo fue algo mas simple, lamentablemente me acostumbre a la violencia y normalicé el conflicto y me impregne en un mundo de estrés y vigilancia constante, por eso las pocas veces que no hubo conflicto eran una pequeña luz dentro del caos, momentos realmente maravillosos. En ese laboratorio descubrí que el Karate fue mi base de supervivencia, pero tuve que reformarlo a la mala. hubieron dos cosas que saque en limpio, la anticipación es fundamental, la anticipación a la intención antes que la acción, y el primer golpe es tu primer defensa. Además como dato, creo nunca aplique una posición clásica de karate (sanshin, neko etc) y las secuencies de golpes que tanto de entrenan en el dojo, de 3, 4 o mas técnicas no aplican generalmente, las patadas bajas no sirven solo de a una, con la adrenalina, el alcohol o las drogas el cuerpo no esta muy sensitivo y solo después de varias patadas a los muslos, la persona queda inhabilitada de movimiento, lo que si funciona con un solo golpe son: golpes al rostro, testículos y plexo (en mi experiencia), nunca di una patada giratoria o con salto (tobi geris) que tanto entrenábamos y así varias cosas que fui descartando de mis entrenamiento y otras tantas fui incluyendo.

​La pelea real no es estética, no es agradable y no es bonita. Nadie te aplaude, nadie te da una medalla, y nadie espera a que descanses. Puedes terminar una pelea carnicera y,  minutos después, tienes que seguir actuando en tu puesto como si nada, a pesar del agotamiento. Es un estrés asfixiante.

​En ese metro y medio donde el movimiento es casi nulo, las posiciones rígidas del Dojo no funcionan, con jeans y zapatos, la rigidez se volvió flexibilidad y los golpes directos, circulares. En el cuerpo a cuerpo te agarran del cuello, de la solapa o te dan abrazos de oso. Cuando alguien saca un cuchillo para apuñalarte, no hay técnica de manual, no hay palanca, no hay toma de muñeca ni proyecciones sobre la cadera. Si hubiera intentado esas coreografías de salón, yo no estaría contando esto. La realidad es cruda: arrojar lo primero que encentres a mano a la cara del agresor como distractor, seguido de una patada o un empujón escalera abajo para desarmarlo y finiquitar.

​Cuando rompen una botella frente a ti, solo queda la respuesta visceral: cabezazos a la nariz, pisotones a las rodillas, codos, una patada en los testículos o pescar una silla y reventársela en la cara al agresor. No hay más.

El Aislamiento y la Presión del Entorno

​Vivir en ese mundo generó una contradicción dolorosa. De noche estaba rodeado de cientos de personas; de día estaba completamente solo. Esa soledad calaba hondo. Muchos de mis compañeros de entrenamiento y de escuela de aquel entonces frecuentaban ese local porque sabían que yo trabajaba ahí. Era una presión enorme y extraña: mientras todos ellos festejaban y se divertían, yo estaba ahí, trabajando entre las sombras y el peligro. Aunque alguna vez uno que otro me prestó ayuda en un altercado, la realidad era que yo era el guardián de su diversión, exponiéndome mientras ellos disfrutaban. Yo era el que ponía el cuerpo mientras ellos celebraban.

​En medio de eso, hubo mujeres que se acercaron, amores fortuitos que pudieron ser, pero me negué a todo. Me bloqueé. No era solo un cierre emocional: estaba convencido de que no tenía un futuro próximo. Vivía con la certeza de que, en cualquier momento, alguien me iba a matar por la espalda o en una de esas peleas. Como no veía un mañana para mí, me negué a crear vínculos amorosos. Mi espíritu se cerró para sobrevivir a esa espera de la muerte, y vivía emocionalmente en un desierto.

​La Pelea Campal y la Noche Oscura

​Una noche, estando bajo los efectos del alcohol y la falsa invencibilidad, junto a "el Ninja" se inició una pelea absurda. Entré en una carnicería contra un tumulto de  personas. Pateé caras hasta manchar mis zapatos de sangre, mis nudillos quedaron rotos, no se distinguió entre hombres, mujeres, cantineros o el que pasare por ahí, fue una carnicería, saltamos sobre las mesas, caíamos nos levantábamos, esquivamos puiños, botellas, sillas, fue una pelea campal, termino solamente cuando llego carabineros, después de soltarnos en la comisaria, al llegar a casa, me sentía podrido, con angustia, con una enorme vergüenza por lo sucedido, estaba psicoseado y me quería morir, literalmente si hubiese habido un botón para poder terminar con mi vida lo hubiese apretado. Fui visitado por demonios en mis sueños que intentaban arrastrarme. Tuve que librar un combate espiritual para que no me llevaran. Al despertar, comprendí que había tocado fondo, y comencé desesperadamente a buscar otros trabajos, pero no tenia éxito, además me di cuenta que mi dinero se volvía sal y agua, y apenas y sobrevivía, me di cuenta de la cruda realidad, ese lugar de trabajo que tenia me estaba consumiendo y me hacia terriblemente mal, un día de rodillas supliqué: "Basta, ya por favor... dioses, sáquenme de aquí".

​El Rescate Providencial y el Testimonio

​Pocos días después, ocurrió el rescate de los dioses. Un amigo que había conocido en un evento, al preguntarle si tenia algún dato de trabajo, me comento que el era supervisor en una empresa cárnica, y que me avisaría si podía conseguirme algo, yo, lo tome como un ofrecimiento de cortesía, a las semanas nos encontramos y me comento que me había conseguido una entrevista, para mi fue un salvavidas que los dioses me habían enviado, una alegría enorme se apodero de mi, lo salude y agradecí sinceramente, esa entrevista salió bien y me contrataron, al fin pude salir de aquel trabajo que si bien me enseño o yo aprendí enormes enseñanzas acerca de mi karate, de las personas, de las peleas, etc, pero ya era hora de abandonar la vida nocturna y los conflictos, además decidí amputar la amistad con "el Ninja", ya que debía tomar decisiones concisas, para cortar vínculos que de un tiempo a la fecha solo me traían conflictos y malos ratos, fue el precio para recuperar mi tranquilidad e integridad.

​Escribo esto porque quiero dejar un testimonio fiel y una evidencia histórica. Mi Karate viene de la sangre y el miedo real. Deseo fervientemente que nunca ninguno de mis cercanos pase por lo que yo pasé, porque no fue simpático. Logré salir por factores providenciales y discernimiento. Si no hubiese sido por ese rescate, hoy estaría o muerto o perdido en el abismo. se que si alguno de los que me conocieron en esos tiempos, leen esto, darán testimonio de lo que cuento, o los amigos que aquí nombro, sabrán que me refiero a ellos.

Reflexión final

El entrenamiento en karate, muchas veces esta lleno de muchos supuestos, y creo que el tiempo, lo mas valioso que tenemos, no debemos desperdiciarlo en entrenamiento de supuestos, creo el karate (lo que yo creo por karate) debe ser entrenado y comprendido desde la base que el karate nació con la necesidad de la defensa, no de estética o espectacularidad, si bien intento siempre ser leal a la tradición y el mantenimiento del ARTE, no se debe perder en el show de las exhibiciones, torneos o técnicas superiores... todos los bloqueos, las posiciones etc, pasan de lo rígido y estructurado a lo que el cuerpo de forma natural adopta en situaciones de peligro, instinto y estrés, al que estemos expuestos

Hoy como profesor enseño lo que enseño porque es efectivo. Trato en lo posible de mantener  un nivel técnico y atlético acorde a mi rango, pues no puedo pedirles a mis alumno que hagan algo que yo no puedo hacer, además no intento ostentar, impresionar o buscar el brillo. No tengo que rendirle cuentas a nadie ni tratar de sorprender; yo ya estoy curtido. Por eso, de repente, soy un Sensei relajado o falto de ese "brillo" comercial, porque mi Karate no es adorno, no es coreografía y no es para que se vea bien; es para que sea efectivo y sirva en situaciones reales con respecto a la efectividad y además y mas importante sirva y afecte de forma muy positiva en las vidas de mis preciados alumnos, pues el karate sin valores como; el respeto, el honor, la humildad y el coraje NO es karate, NO es un ARTE MARCIAL. Esta es mi verdad, y no pretendo que todos la compartan o aprueben. pero insisto que el karate tiene un fundamento y un propósito, por eso creo que NO todos pueden practicarlo o entenderlo, pues no todos están dispuestos a entregarse a un entrenamiento duro y exhaustivo hasta que comiencen a comprenderlo realmente. eso de que el karate también sirve para desestresar o la autosuperación es real, pero no es el objetivo, yo no puedo ascender a un alumno solo porque se esfuerza y se a superado en sus limitantes, el alumno tiene que aprender las materias tácticas, practicas y valóricas correspondientes, si quiere autosuperación, desestresarse o tener un desarrollo espiritual, que se inscriba en una escuela de desarrollo humano o haga yoga o algo similar. además no estoy de acuerdo en insistir en tratar de enseñar o que aprendan karate, personas con discapacidades físicas o mentales severas, al menos en mi persona no me encuentro capacitado para ello.

No puedo pensar de otra forma, con respecto al karate, en gran parte por las experiencias vividas que conté anteriormente, seguramente quede tosco, rudo o un tanto insensible a muchas cosas, creo que es como  el soldado que vuelve de la guerra y ve a otros soldado jugando a la guerra es sus campañas de entrenamiento, el no puede ver ya esos entrenamientos sino como algo ficticio, pues el viene de otra realidad.

Todo lo anterior descrito, no es para pretender hacerme una imagen de super hombre, o un karateka experto en combate ni nada parecido, es solo el deseo de transmitir mi experiencia personal y dar a entender de alguna forma, el porque enseño y transmito mi forma de Karate, además que mi memoria es frágil y no quiero que estas experiencias que me costaron mucho, se pierdan en el tiempo, sin ser contadas

Escrito por: Sergio Pérez Toro



martes, 6 de enero de 2026

Encuentro Inter-Estilos año 2025

 Encuentro Inter-Estilos en San Jose dela Mariquina, año 2025,

Después de varios años, se pudo realizar un evento Inter-estilos en la comuna, esta vez a cargo del Dojo Kenshin SJM,





Encuentros Inter-Estilos en Pto Montt

 

 La Historia de los Encuentros Inter-Estilos en Puerto Montt: "Hechos, No Palabras"

​En la historia de las artes marciales en Puerto Montt, existe un capítulo fundamental escrito por la Escuela de Karate Ken Bushikari. Entre los años 2013 y 2017, esta escuela protagonizó un hito de integración genuina, logrando congregar a exponentes de Karate, Kung Fu, MMA, Kickboxing, Kakuto, Jiu jitsu, Muay thai y Ninjutsu

​Una Visión Sin Fronteras: El Legado de los Hermanos Pérez Toro

​Este proyecto nació de la mentalidad abierta y visionaria del Sensei Sergio Pérez Toro, creador de estos encuentros, quien siempre ha sostenido que las artes marciales no deben limitarse por etiquetas o estilos cerrados. Para él, la disciplina es un camino de crecimiento que trasciende si un estilo "hace esto" o "el otro hace aquello".

​Bajo la premisa de que la unión hace la fuerza, el Sensei Sergio, junto a su hermano Boris Pérez Toro, realizaron un trabajo de gestión personal y admirable, visitaron personalmente diferentes escuelas, y entregaron cartas formales en mano a cada instructor, además explicaron cara a cara la metodología de combate y respondieron cada duda para asegurar que el margen deportivo fuera siempre la prioridad.

"Hechos, No Palabras"

​La filosofía detrás de estos cinco años de encuentros fue simple pero profunda. El Sensei Sergio siempre ha impulsado una visión donde la autocomplacencia no tiene lugar: si dices ser un buen combatiente o ser fuerte, demuéstralo en el tatami, no solo con palabras. Esta mentalidad de "hechos, no palabras" fue la que atrajo a tantos maestros, eliminando los egos y centrando la atención en la eficacia y la hermandad marcial.

Lo que comenzó como una búsqueda de la esencia pura, donde los combates eran sin reloj y con tiempo ilimitado, donde siempre solamente han importado los dos contendientes, que intentan poner a prueba su entrenamiento e intentan hacer lo mejor posible para auto-representarse al igual que su escuela o estilo, evolucionó hacia un formato mas estructurado y seguro. Gracias a la credibilidad de los hermanos Pérez Toro, y su escuela se logró implementar un reglamento para garantizar la integridad de todos.

​Hoy, la veracidad de estos encuentros permanece intacta. Los registros en YouTube y redes sociales son el testimonio fiel de combates intensos pero controlados, donde el respeto fue siempre el protagonista. El Dojo Ken Bushikari sigue siendo, hasta la fecha, el único que ha logrado romper las barreras entre estilos en la zona, dejando un legado de unidad que sigue inspirando a las nuevas generaciones de artistas marciales en Puerto Montt.

​Reflexión Personal: El Tatami como Espejo de la Verdad

​Más allá de la técnica y el reglamento, lo que más me marcó de estos cinco años fue la profunda lección de humildad que nos brindó cada encuentro. Tuve la oportunidad de observar cómo el tatami se encargaba de poner a cada quien en su lugar, rompiendo prejuicios en cuestión de segundos.

​Vi llegar a muchos con actitudes que, en un principio, no parecían muy deportivas; hombres de gran musculatura, miradas imponentes y una presencia que desbordaba agresividad. Sin embargo, al momento de la verdad, resultaba que esa "rudeza" era más visual que real. Por otro lado, vi llegar a practicantes humildes, de perfil bajo, que entraban en silencio y casi pasaban desapercibidos. Pero, una vez que comenzaba el combate, esos mismos alumnos tranquilos resultaban ser guerreros aguerridos, con un gran espíritu de lucha.

​Fue un proceso hermoso de admiración y sorpresa mutua. Aprendimos que el verdadero poder no necesita publicidad y que, tras el combate, cualquier actitud prepotente se transformaba en un abrazo de respeto. Salimos de ahí entendiendo que el guerrero más fuerte suele ser el más sencillo. igualmente sorprendido que varios de los que se enfrentaros, después terminaron estableciendo una amistad, que dura hasta los días de hoy.

aquí dejare los link para que puedan ver los resúmenes de los combates, agrupados por años... 

                                                                           año 2013


                                                                        año 2014



año 2015



año 2016





Constancia y Disciplina, un camino difícil y solitario

Una profunda convicción. Sensei Sergio Pérez Toro entiende de primera mano que el trabajo físico fuerte y constante genera una metamorfosis que se mueve desde lo físico a lo trascendental: El esfuerzo y el sudor de un entrenamiento disciplinado y fuerte se transmutan progresivamente en un cambio a nivel emocional, que posteriormente te lleva a una reafirmación mental y, finalmente, a una evolución espiritual.

Gracias a esta intensa experiencia personal de transmutación, Él entiende perfectamente los cambios internos que experimenta el practicante. Por ello, el Sensei se dio cuenta de que los "seres oscuros" (como él los llama) o la "baja energía" siempre están presentes, poniendo trabas sutiles para que uno no asista a entrenar o no haga algo bueno con su cuerpo y su vida. Estos seres actúan sabiendo que el entrenamiento convierte a la persona en alguien fuerte, lo cual crea una capa protectora energética y un blindaje mental/emocional, entonces el afirma que al enfrentar y superar constantemente estas barreras uno indudablemente crece y se fortalece,   comprendió que la disciplina es la única defensa, y que el principal trabajo del karateca es superar esa resistencia invisible y así poder continuar, y así, algún día poder iluminarse.

Él sabe que ser un guardián del estilo es un trabajo muchas veces solitario, ingrato y muy difícil, a pesar de su compromiso, el Sensei ha visto cómo, con el paso de los años, casi la totalidad de sus compañeros de entrenamiento de antaño han dejado la práctica, y muy pocos mantienen escuelas o un contacto directo y constante con el Karate.

La Inevitable Disonancia del Sacrificio: durante su juventud, supero muchos obstáculos para poder costear primeramente su propia existencia (vivienda, alimentación, vestuario etc) y por supuesto su gran motivación, su karate (mensualidades y ascensos), en esos tiempos, muchas veces sin dinero, con alimentaciones precarias, arrendando pequeñas viviendas (piezas), muchas veces caminando grandes distancias, con lesiones, con enfermedades, con desánimos, en solitarios muchas veces (su familia directa vivía en otras ciudades) y acomodando sus trabajos a sus horarios de entrenamientos, forjo sin buscarlo una constante y una disciplina. fue Por haber superado esa resistencia muchas veces en su juventud, que el no puede ver el mundo de otra forma: él no puede esperar menos de sus alumnos. Cuando algunos de ellos le salen con excusas como "no tengo dinero para la mensualidad", "vivo lejos", "estoy un poco resfriado", "está lloviendo" o "hace frío", él no les dice nada, pero en el fondo no los entiende. Sabe que el pasó por esas mismas situaciones y lo hizo de igual forma. Es esta superación personal la que establece su estándar, haciendo que sus alumnos a veces lo perciban como demasiado riguroso o estricto, sin comprender que su exigencia nace de un camino personal ya conquistado. 

Él entiende que las únicas razones para faltar son las excepciones (una lesión grave, el funeral de un familiar o un reencuentro muy especial etc.). Las personas que logran reponerse a las trabas cotidianas son las que perduran, y las que no, son las que inevitablemente quedan en el camino.

 El Sensei Sergio reconoce que por sus escuelas han pasado innumerables personas que llegaron con entusiasmo, algunos alcanzaron grados intermedios, otros solo duraron meses o un año, lo que le ha enseñado que el camino no es para todos. No obstante, esto solo ha reafirmado su decisión de mantenerse firme, conservando el espíritu del estilo y manteniendo una actitud de perseverancia.

 Mantener la disciplina es un reto que trasciende lo físico; es una batalla mental constante. 

​por eso discrepa con esa frase que muchas veces escucha o lee por ahi: el karate es para todos, todos lo pueden practicar...

El dice: NO, el karate no es para todos, y puede que la gran mayoría (sin tener una discapacidad severa en lo físico o mental obviamente) puedan practicar o intentar practicar karate, pero no todos van a seguir, de hecho la gran mayoría no vana  seguir...

...Constancia y Disciplina, un camino difícil y muchas veces solitario



Un reencuentro tras 10 años

 Un reencuentro tras 10 años

Estimada Familia marcial, amigos y, por supuesto, mis queridos alumnos.

​Dicen que uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz. Hoy me toca regresar a este rincón digital que el destino (y algunos laberintos del internet) me mantuvo oculto desde el año 2016. pero los dioses aquí me traen nuevamente.

​Durante mucho tiempo di este blog por perdido, pero aquí está, resistiendo el paso del tiempo como un viejo cinturón negro guardado en un baúl.

​¿Por qué retomar este espacio hoy?

Quiero ser muy claro con ustedes: no tengo ninguna intención de ser un "blogger" profesional, ni buscar fama, ni generar recursos con esto. Mi objetivo es mucho más sencillo y valioso. A veces la memoria nos falla y he decidido reabrir esta bitácora para plasmar mis pensamientos, vivencias personales y, por supuesto, información y consejos de Karate para mi círculo cercano.

Hay un punto que quiero destacar: no voy a borrar ni modificar nada de lo que escribí desde que comencé este blog en 2013. He decidido dejar esas entradas intactas por una razón importante que creo podría ser, por que no, el registro de mi evolución.

​Me parece un ejercicio de honestidad necesario que tanto yo como ustedes podamos ver cómo pensaba hace más de una década. Aunque hoy mi pensamiento haya evolucionado, sea más práctico o simplemente diferente, aquello que escribí en su momento dejó una impresión importante en mi camino. Dejarlo ahí me permite ver el crecimiento, los cambios y la madurez que podría haber alcanzado.

​Este blog es, a partir de ahora, una cápsula del tiempo y una hoja en blanco al mismo tiempo. Sacudo el polvo de este Blogspot y vuelvo a escribir, simplemente por el placer de compartir con mis seres queridos y mantener vivos nuestros recuerdos y nuestra pasión por el Karate.






lunes, 14 de noviembre de 2016

¿Karate Interno?


Desde mis comienzos en este camino, escuche a los mayores (de grado) hablar casi con temor y como si de algo reservado solo a grandes maestros, hablar del místico “karate interno”…


 

Crecí pensando en que ese tema era materia muy avanzada en las enseñanzas y que solo se podía siquiera pensar en empezar su estudio cuando se estaba en ya avanzada edad y algún grado de maestría ya se habría alcanzado después de una muy extensa practica de varia décadas. Esto fue hace ya 20 años (escribo esto el 2016) y un tanto decepcionado de nunca haber recibido instrucción en tan preciada materia, por eso la descarte durante muchos años, pensando por inculcación, que esto solo era charlatanería y misticismo que no viene al caso de karate, el cual es algo practico, físico y real. Pensaba además que aquellos “maestros” que decían enseñar o conocer “un karate interno” solo estaban llenando oídos ansiosos de palabras esotéricas y guardadas de  algunos libros que hablan de la materia de forma muy poética y mágica, o como escuche en muchas ocasiones: … cuando ya no se tiene maestro o la practica física no es muy apreciada, se comienzan a desviar al lado esotérico para seguir vendiendo un producto y tener siempre algo nuevo que enseñar a los incrédulos, y lamentablemente vi como esto se materializó en varios maestros, por lo cual simplemente olvide el tema durante años, hora viendo con otros ojos e inhalando nuevos aires, despierta nuevamente la pregunta: ¿Qué es el karate interno?

Creo todos hemos de encontrar en el camino a nuestros maestros, algunos solo nos saludan, otros refrescan con hidratantes palabras nuestra sed de conocimiento, algunos (los menos) nos acompañan y en conjunto formulamos más preguntas, propias respuestas y razonamientos de camaradería y amistad, otros enseñan con el ejemplo de practica o de vida, a veces aprendemos mirando hacia atrás, otras hacia el que va delante, menos son las que al vernos reflejados en el compañero, podemos tener algún destello de iluminación… lo concreto es que maestro tenemos toda la vida, a veces duran una mirada, unas palabras, una práctica o parte de nuestras vidas.

¿Que es el karate interno? Se cree que es algo mágico tipo energías que se pueden visualizar y controlar en formas de esferas de luz o de fuego que algún sabio maestro conocedor de antiquísimos secretos puede manipular a voluntad con sus manos, la mirada o con todo su ser, y capaces de utilizar esta energía en golpes mortales o tener iluminaciones del camino. Las películas, historias y sobretodo relatos de culturas o pueblos devastados por la guerra, el honor caído y necesidad de héroes y de levantar la moral de un pueblo orgulloso, historias transformadas en leyendas de hombres capaces de hacer proezas increíbles, leyendas que se pierden en el tiempo y mezclan con el folklor y la tradición de historias contadas.

Creo, mi karate interno es eso, mi karate interno. La forma en la cual yo interiorizo el arte marcial y como todo su entrenamiento y aplicación física-practica la puedo extrapolar a mi yo interno, como  puedo llevar lo aguerrido del combate o duro del entrenamiento a mis pensamientos y ser un arduo luchador de mis temores para que con una aguerrida mente pueda alcanzar mis mas grandes ideales. El pensamiento constante en técnicas o materias me da “enfoque” y aprendo con el tiempo a canalizar mi concentración y que mis palabras mentales no divaguen o se pierdan en el laberinto poco productivo del pensar errante. Lograr un entendimiento de las palabras del maestro y con el análisis consciente poder sentir en mí ser interior la práctica de mí ser exterior. Confieso, eso sí, que en algunas ocasiones practicando ciertos Katas, sobretodo en momentos de calma mental (meditación) he logrado por instante “sentir un algo”, sentir un calor en mejillas garganta y estómago, otras he sentido una presencia amiga o simplemente no recuerdo como hice una antigua forma, esto creo al entender que cuando uno repite algo que muchos han repetido y más aún cuando muchos han creado un algo y esto se repite a través de los tiempo, se pueden llegar a percibir, como si estuviesen contemplando su legado o supervisando se continúe haciendo en buena forma lo que en vida terrenal crearon e impregnaron con una vida de practica y entrega.
¿Esto es esoterismo?, ¿charlatanería? ¿Karate interno?   ...no lo sé.

Otras veces , por las noches al estar muy frio, si me relajo y “pienso suficiente” puedo generar calor suficiente en mi cuerpo, como para llegar a sudar, o poder dormir muy rápido, ¿esto es karate interno?  …Poder entender por fin que el karate es mucho más simple y su aplicación práctica es mucho menos compleja de lo que enseñan y hacen creer en un principio.

Creo en los grandes maestros de oriente que lograron descubrir su karate interno y que entregaron a sus discípulos las herramientas para que estos logren encontrarse y poder transmitir, afirmo que esto existió y que algunos verdaderos maestros en diferentes latitudes del mundo aún tienen latente ese enceguecedor conocimiento que a muy pocos elegidos desde antes de llegar, se les entregara por mérito mutuo, ¡esto, lo creo y lo afirmo!... ¿Por qué?, porque lo siento. Asi como creo nuevamente que si nos esforzamos en la práctica y no desistimos de la búsqueda podremos hallar, nuestro karate interno.
 
 
PD: este articulo solo es una apreciación personal

martes, 24 de febrero de 2015

La amistad, en nuestras vidas...


La amistad es algo muy importante en nuestras vidas (la mía), en ella he encontrado lo que muchas veces falto en la propia familia, como apoyo moral, económico, académico etc. El dicho: ”Dime con quién andas y te diré quien eres”…  es muy sabio, el saber elegir a las personas que compartirán mayormente nuestros buenos momentos es fundamental, ya que una mala amistad como cáncer indolente muchas veces nos puede llevar a estados anímicos nefastos o desviar por el buen camino (moral y valores de convivencia social), el Maestro Akamine dejo impreso: “Las buenas amistades solo se conocen verdaderamente en los malos momentos”…
Tengo la fortuna de haberme rodeado (en un principio sin planearlo) de bunas gentes que aportaron todos en mayor o menos forma y cada cual con sus formas, a que desarrollara mi personalidad, mi carácter, en parte ya que aun estoy en el proceso.
Las personas que nos rodean, la pareja, amigos, mascotas, todo creo es una extensión de nuestros pensamientos, al igual que nuestro rostro, manos, cuerpo, cicatrices, dolencias, todo lo que tenemos (material) y lo que no, todo es una proyección de nuestro pensamientos, de nuestro ser…
Cada cual obtiene lo que tiene que tener, cada cual tiene los amigos que se merece ni más ni menos… algunos solo duran un periodo, una etapa, pero si tenemos “Suerte” otros duraran al lado nuestro toda la vida, por lo que se deben de cuidar y dedicar tiempo, energía y valorar por sobre muchas cosas, de seguro nos trataran igual…
Tres ingredientes que deben tener nuestras vidas: AMOR-AMISTAD-SUEÑOS
Sin esto nuestras existencias serian vacías y sin sentido

Algunas fotos, con algunos amigos marciales
 Amigos y alumnos, de izq. a derecha: Gabriel, Eduardo, yo, hermano Boris, Andrés, Nicolás
año 2013

 con mis compañeros de entrenos de antaño, una foto bella, ya que es la única en donde salimos juntos, de Izq. a derecha: Alexis Quintana, Sergio Henríquez, Claudio Godoy, y Yo, año 2014


Con mi buen amigo y alumno Don Tulio, una excelente persona con enormes conocimientos en distintos temas, siempre un privilegio el compartir con el, y aprender de sus enseñanzas. año 2015

24-02-2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

Visita de Sensei Eduardo 01/12/ 2011

Haciendo un poco de memoria y como esta es frágil, a veces en ocasiones especiales es bueno plasmar y dejar para el recuerdo los momentos y palabras…
No hay que ser tan humilde que tan grande no se es

“Recordar con orgullo y en pleno que mi maestro frente a mi y alumnos fue muy bello, sus palabras hacia mi valen mas que cualquier certificado o diploma”

Sensei Eduardo Godoy Arteche visito Dojo el día jueves 01 de Diciembre a las 20:00 Hrs. Como siempre Sensei Eduardo muy humilde se puso su Karate-Gi y se dirigió hacia el Dojo, yo le hice filas y le salude como corresponde después se sentó y solo observo…

Lo siguiente es en parte (lo que mas recuerdo) de lo que se hablo durante la clase con sensei…

Preguntas de Profesor a Sensei:

¿Sensei quiere mostrar algo?
Res: no samu, yo solo vine a ver tu clase, que sigan entrenando
¿Sensei quiere que muestren algo?
Res: no, as tu clase, como siempre, solo quiero ver

Sensei les estoy enseñando las series de mano, las primeras 3
Res: así veo, me parece bien, al menos se están golpeando con los bloqueos, eso es bueno ya que ay roce, contacto, después se controlaran más y arreglaran notablemente sus técnicas

Sensei ahora repasare las aplicaciones de los básicos, ¿esta bien?
Res: Si, Samu esta bien 

Sensei me gusta repasar constantemente las aplicaciones de los Katas básicos
Res: eso esta muy bien, si uno practicase a tal nivel las aplicaciones de  los básicos que las domine por completo no necesitaría mas para poder defenderse, siempre practiquen los Katas básicos y sus aplicaciones, ahí esta la base de nuestro Karate.

Después de una hora y media de práctica
Sensei se para y se dirige a la clase

Lo siguiente es lo que mas recuerdo de las palabras de Sensei, no hubo cámaras filmando o sacando fotos, solo los presentes ese día fueron testigos…
Algunas frases…

“Es un gusto estar nuevamente aquí en este Dojo”

“Da gusto ver gente fuerte y disciplinada que este naciendo buen Karate”

 “Mas que lleve muchos años entrenando, es la calidad de su entrenamiento y como a logrado a entender y vivenciar la esencia del Karate”

“Una persona puede pasar muchos años entrenando pero nunca alcanzar el verdadero conocimiento”

 “La forma en que el siente y trasmite el Karate, la forma en que no transa con sus principios y es consecuente con su camino es admirable”

“Para mi es un orgullo el esta aquí y ascenderlo frente a ustedes sus alumnos ya que es bueno que sepan la calidad de profesor que tienen, es un muy buen profesor y su ascenso también es importante para ustedes, ya que si el crece ustedes igual”
 
“Yo Eduardo Godoy en mi calidad de maestro lo reconozco y asiendo a cinturón negro 4to Dan, el cual ya entra en la calidad de maestro”
 
Después de esto me saludo en posición tradicional extendió su mano y me dio un fuerte abraso, a continuación dijo, “termine su clase como Sensei”, me pidió que me forme al lado suyo, con nervios lo hice pero igual le pedí el saludo a el solamente, hice mokuzo  y termine la clase…
 
Sensei se cambio y nos vinimos a Puerto Montt, no espero una celebración, cócteles o reconocimientos, como siempre humilde...


Autor: Sergio Pérez Toro



miércoles, 17 de diciembre de 2014

De los Exámenes y Grados en los Dojos

 
Significancia de los cinturones (Colores y Danes)
...
Representan el esfuerzo, sacrificio, entendimientos de lo entrenado, engrandecimientos del coraje, la voluntad y la confianza, además son el reflejo jerárquico del Dojo y da lugar a quienes están sobre y bajo esta jerarquía, el grado adquirido es por constancia y aprendizaje de las materias tanto técnicas-practicas, como el desarrollo personal dentro y fuera del Dojo, la camaradería adquirida para con los Sensei¨s y compañeros, significa un avance en la adquisición de la sabiduría en todas las fases del arte… NO es solo por asistencia o esfuerzo, ya que por mucho que alguien se esfuerce, pero sin obtener resultado o avance, se debe de dejar todo el tempo necesario en ese grado hasta que logre avanzar, crecer, evolucionar, entender etc…  los grados NO son honoríficos, NO se dan por conveniencia $ o estatus (hacia el Sensei o Dojo) NO se dan por amistad o simpatía, NO se dan porque también sirve para subir la autoestima… para ello existen escuela interna de desarrollo personal o humano, Karate Do sirve para esto último pero, pero su objetivo es otro…

Si se comienzan a REGALAR los cinturón se pierde todo lo que conlleva el arte marcial, no se distinguiría de un común gimnasio y NO sería un DOJO (lugar donde se entrena o recorre el camino)

Los exámenes de Grado

Los exámenes al igual que en las escuelas o universidades, son para poner a prueba al estudiante y este demuestre de forma práctica (a veces un poco de teoría también) todo lo aprendido, hay que poner al examinado bajo presión y estresarlo para ver cómo es capaz de dominar sus emociones (parte fundamental del Karate) tiene que exponer ante el Sensei y sus pares lo que sabe y como lo sabe, así no queda duda alguna de sus conocimientos…

Los examinados se pueden equivocar o poner nerviosos, o pueden pasar incluso con nota mínima, pero tienen que aprobar, si reprueban se da una fecha futura para que se preparen y den nuevamente su examen, NO puede ser un mero trámite o que sepan que de todas formas por mal que hagan su examen igual aprobaran porque ya cancelaron su diploma…

Es claro que cada grado o nivel es diferente y hay siempre casos que saltan a la regla, pero se tiene que apuntar a alto, Solo así se engrandece un ARTE MARCIAL.



Se puede escribir mucho mas del tema… y para que hablar de
los Cinturones Negros….

pero creo explique la idea..


Un cinturón negro

(casi solo en lo físico)
Cuando comenzamos nuestro camino en el karate (o en otra arte marcial) lo primero es mirar al frente y ver a cinturones negros, grandes, algunos distantes, otros casi inalcanzables, muy fuertes, serios al entrenar, amables al compartir después de clases, se les mira con respeto, admirando su técnica notablemente depurada, algunos mas agiles en las diferentes formas (Kata, aplicaciones, Kumite, etc) pero todos buenos en sus formas…  
Ese respeto y casi temor al estar frente a un cinturón negro lamentablemente se está perdiendo, y cada día mas en los Dojos el negro fácilmente se consigue y hay por doquier…
Como en todo ámbito, muchas veces algunos se lo toman muy enserio y cierto es que mas de algún se cree semi dios o casi intocable, y su realidad técnica es arto menos aspirante a lo ultimo…
Creo un cinturón negro debe ser un pilar del Dojo que conforma, un ejemplo a seguir por todos los que están tras atrás el y quienes están comenzando su camino, debe ser un modelo y no solo en lo físico-tecnico, sino también en su vida, No puede un personaje con problemas mentales (delincuentes o con vicios de sociedad) adquirir o siquiera postular a ser un “Cinturón Negro” un referente de su arte, por mucho que digan que cuando se llega a negro el camino recién comienza, no comparto del todo esa frase cliché, pues si bien se comienza una nueva etapa en el aprendizaje, el llegar a negro es muy importante en toda carrera marcial y no puede quedar nada sin resolver, por conocimiento técnico o muchas habilidades que se tenga no es lo único, pero si importante…

Puede que por físico (biotipo) limitantes (físicos) no se tenga mucha agilidad con respecto a lo que se ve en Tv y no se den patadas espectaculares o acrobacias, pero un cinto negro a de tener el entendimiento y entreno adecuado para si de tener que defenderse, o a los suyos, tenga un golpe, botada, llave, palanca o esquive contundente para dejar fuera de combate al agresor, si recibe un impacto ponerse de pie, y si es muy superior el agresor, poder discernir la mejor estrategia para salir ileso…  eso es un cinto negro en esencia (física)…

Un cinturón negro, (bien preparado y con justo merito) pude que después de años (mínimo  6 años) de entreno y recibiendo el preciado color, no practique de forma constante nunca más en su vida (por la familia, trabajo, estudios, etc) pero los conceptos del combate de la vida estarán por siempre en su personalidad, el coraje del entreno duro, el circulo amistoso con los compañeros debiera durar por siempre, porque sudo, sangro y lloro junto a ellos, pasaron momentos muy buenos y también malos, fiestas y más de alguna vez de seguro pusieron en prueba lo aprendido, un cinto Negro siempre será un cinto Negro, un pilar de estructura mental y ética moral, y buenas costumbres por sobre todas las cosas, eso da el respeto que un simple campeón o peleador nuca tendrá.

Muchas veces el problema no es del alumno sino de su maestro que premia con grados, que a la larga son de papel y esto hace un mal irreparable en quienes se crecen con una falsa seguridad y lo que es peor con un Ego mas grande que su arrogancia…

Preguntas…

solo un ejemplo...
¿Qué pasa si a eso seudos Cinturones Negros, que casi nunca han combatido o sentido dolor siquiera, o entrenado realmente fuerte, o llegado a su límite, porque todos su grados fueron por secretaria, les toca un entreno con un personaje que le golpee o trate fuerte?
¿Qué pasa si le están viendo y se ve opacado por el enorme espíritu marcial de su adversario, ese que el nunca tubo? Como se siente su ser?
¿Si tuviese que defender su honor? O el se escuela o maestro?... y cae una y otra vez sin nada que pueda hacer porque simplemente su cuerpo, técnicas y mentes no le dan?.. 
¿Se recuperara?
¿Volverá a entrenar?
¿Tendrá credibilidad a sus danes?
¿Se podrá reponer emocionalmente?

Veo con lastima como en los Dojos se premia o tiene favoritismo con los alumnos “Profesionales” o adinerados, ya que estos pagan con favores o dan status al Sensei o escuela, y muchas veces al alumnos más esforzado y técnico, ese con corazón de guerrero por naturaleza, porque nació en “Barrio” es al que menos atención prestan por ser de otra situación económica...

Respuestas…

TRISTEZA – CUESTIONAMIENTOS – CORAJE -
Solo queda remediar en casa, así en algún futuro renacerá una nueva estirpe de guerreros de corazón



Sergio Pérez-Toro

17-12-2014

martes, 2 de diciembre de 2014

Linaje de mi Karate-Do (Kenshin Ryu en Chile)

          
De Japón al mundo.

Es recién en la década de los años 20 cuando el Kara-Te (mano china) comienza a ser difundido en la isla grande de Japón.
En un viaje al Occidente, el entonces Príncipe Hirohito, hace una recalada en Okinawa y en su honor se realiza una presentación del arte nativo, quedando éste y el alto mando naval que le acompañaba muy impresionados.
Posteriormente viajan a la Isla Grande de Japón varios maestros de la época; pero es sin duda el gran maestro
Gichin Funakoshi quien a mediados de la década de los años veinte logra con mucho éxito el reconocimiento y aceptación de las más importantes autoridades de las artes marciales japonesas de entonces, como el maestro Jigoro Kano, creador del Judo, logrando abrir un espacio importante para la difusión del entonces Kara-Te, especialmente en las universidades de Japón
A partir de entonces el Kara-Te adquiere la indumentaria del Judo -el traje blanco- y poco a poco se adhiere a la incorporación de una escala de grados representada en cinturones de colores que, comenzaba a desarrollarse e incorporarse al Judo. Hasta entonces el Kara-Te era practicado sin un uniforme definido, siendo común hacerlo al aire libre y llevando puesto sólo una especie de pantalón corto. Así, poco a poco, los maestros de Okinawa comienzan a difundir su arte en Japón y reciben invitaciones para realizar variadas demostraciones en diferentes ciudades. Se forman varios y pequeños Dojos; sin embargo destacan dos grandes escuelas que muy pronto difunden el Kara-Te en todo Japón, llenándolo de prestigio y reconocimiento.

Destacan las escuelas Shotokan del Maestro Funakoshi, quien finalmente se radica en Japón, y la Goju-Kai de Gogen Yamaguchi (1909-1989) gran alumno japonés del maestro Chojun Miyagi. Simultáneamente en la Ciudad de Kawasaki se organiza un barrio de inmigrantes Okinawenses, que debieron emigrar a Japón producto de las difíciles condiciones de vida en las Ryukyu. En este barrio se practica fuertemente el Karate-Do y el Kobudo Okinawense, dirigido por expertos maestros de Okinawa.

En diciembre de 1933, en Japón, se cambió el ideograma "Kara" que hasta entonces quería decir "China" (dinastía Tang 618-907), por "Kara" como "Vacío" y se agregó el ideograma "Do" como "Camino".

"Do", que significa "Vía", "Senda" o "Camino", es el mismo carácter que se pronuncia como "Tao" (o Dao) en chino mandarín. El "Tao" es una expresión profunda, de la filosofía Taoísta, que se utiliza para explicar lo que une la dualidad Yin-Yang. Tao es el camino… El Do de las Artes Marciales japonesas. El Tao es también lo innombrable, indefinible, inexplicable… Algo así como "Dios" para nosotros. (Ver Lao Tse. Tao Te Ching). El nuevo término Karate-Do adoptado en Japón, reconocía al Kara-Te de Okinawa como un Arte Marcial japonés al igual que el Ju-Do o el Ken-Do… En Okinawa, el termino Karate-Do, habiendo sido ya usado por el maestro Chomo Hanashiro en su libro, escrito en 1905 llamado: "Karate Shoshu Hen" ("Karate Kumite"), el nuevo significado de "Karate-Do" (Camino de la Mano Vacía), es reconocido oficialmente en Okinawa tres años después que Japón, en la famosa reunión de los maestros Chotoku Kyan, Kentsu Yabu, Chomo Anashiro y Chojun Miyagi, -Naha 1936- la cual ha quedado registrada en la magistral fotografía que mostramos a continuación y que hoy recorre los Dojos del mundo entero…

 

Reunión de maestros en Okinawa en 1936.
Sentados de Izquierda a derecha los maestros:
Chotoku Kyan, Kentsu Yabu, Chomo Anashiro y Chojun Miyagi


.......................................

Contar toda la historia del karate seria muy extenso y de seguro hay artículos mucho mas detallados y de estudio en ese tema..  citare un párrafo que creo es importante tener en cuenta..  "El Karate después de la 2° guerra mundial"...
 
 
Después de la Segunda Guerra Mundial.

Lamentablemente este conflicto armado trajo irreparables pérdidas en el mundo entero, también para el Karate-Do. La batalla de Okinawa, entre ¨Japoneses y Norteamericanos¨ se libró casi puerta a puerta y es recordada como la más sangrienta de la guerra, con cientos de miles de civiles inocentes muertos, entre ellos muchos maestros e importantes alumnos, además de registros fotográficos y escritos de Karate-Do. Okinawa quedó destruida y nuevamente su pueblo debió superar la adversidad y reconstruirse a sí mismo… En 1945, tras la rendición incondicional de Japón ante las Fuerzas Aliadas al final de la Segunda Guerra Mundial, las Artes Marciales Japonesas fueron prohibidas por tres años.

Después de este período, pequeños dojos en Japón y en la isla de Okinawa, comienzan a ser dignamente levantados nuevamente, entre ellos se encuentran el dojo de Seiko Higa como el primero en abrirse a la comunidad de Naha en Okinawa para restaurar la profunda herida dejada por la guerra.
En Japón importantes y reconocidos maestros forman escuelas y dojos. Algunos de ellos, aunque muy famosos en Japón, son desconocidos para el occidente.
Maestros como
Gichin Funakoshi, Gogen Yamaguchi, Kanken Toyama, Kanki Izumikawa, Kinjo Hiroshi, Seiichi Akamine, Seitoku Higa, Seiken Shukumine, Shimpo Matayoshi y Shosuke Akamine -entre otros- perfeccionan profundamente sus conocimientos enseñando a numerosos alumnos que más tarde formarían importantes escuelas.

Sensei Akamine comienza en estos años a desarrollar sus ideas y principios Kenshin y organiza su Dojo Shikan en Tokio, simultáneamente continua sus entrenamientos con los demás maestros en Kawasaki. Mientras tanto el espíritu del Karate-Do comienza a renacer con fuerza en Okinawa, especialmente de manos de los maestros: Chojun Miyagi, Seiko Higa, Meitoku Yagi, Seikichi Toguchi, Shinken Taira, Chosin Nagamine, Kanei Uechi, Katsuya Miyahira, Eichi Miyazato, entre muchos otros.

Es así como en estos años de posguerra, nacen la gran mayoría de los estilos y escuelas conocidas en la actualidad…
…A partir de entonces el Karate-Do se ha expandido prácticamente por todo el mundo.
La gran mayoría de sus más grandes maestros ya han fallecido o se encuentran muy ancianos y con vida sólo quedan uno o dos… Mientras tanto, en el mundo, se han ido formando dos diferentes corrientes. Una es la línea del
"Karate-deportivo" y la otra la del "Karate-tradicional".

La primera busca el desarrollo del Karate-Do como una disciplina deportiva. La segunda busca mantener las tradiciones y enseñanzas intactas del "Karate-Do", como un medio para alcanzar la iluminación…

Por un lado, el Karate-Do-deportivo es reconocido como deporte olímpico y es practicado así -y con gran éxito- por miles de personas en todo el mundo. Por otro lado -aunque cada vez somos menos- también es cierto que son muchos los que encuentran en el Karate-Do-tradicional una profunda fuente de inspiración y camino espiritual, que lleva inevitablemente a buscar en la historia de este Arte alguna explicación para esos fascinantes descubrimientos que el discípulo encuentra al recorrer el misterioso arte-defensa del Karate-Do… El camino de la mano vacía…


A todos los grandes maestros fallecidos que con sus vidas legaron a la humanidad el luminoso Camino de las Manos Vacías…


…muchas gracias.

Álvaro Bustamante Profesor Dojo Sanchin de Santiago

(Articulo autorizado para ser publicado en esta revista)

 

 
MAESTRO
SEIICHI YOSHITAKA AKAMINE

Cinturón Negro 8º Dan

 
(1920-1995)
 
Nació en el barrio de Izumizaki, ciudad de Naha, isla de Okinawa, Japón, el 14 de Mayo de 1920, en el seno de una familia tradicional Okinawense de origen Samurai. Ésta, siguiendo ancestrales tradiciones y ceremonias, habría "preparado" al recién nacido de una manera muy especial para ser un hombre muy fuerte y sobresaliente.

Su estilo se diferencia del Goju Ryu tradicional, por la incorporación, y estudio de muchas formas y técnicas originales y por el modo de entrenamiento que el maestro SEIICHI YOSHITAKA AKAMINE (alumno directo de Seiko Higa y Kanki  Izumikawa) incorporó, siendo este un extraordinario artista marcial, experto en varios estilos de diferentes artes marciales, dando como resultado su propio estilo el “KENSHIN RYU”  complementándolo al máximo, sobre todo con la búsqueda y mantención del Arte Marcial Original.


 
De Japón a Brasil

 En 1957, el Sensei Akamine emigró a Brasil, para buscar mejores horizontes para su familia y para difundir las artes marciales. Allí, se estableció en San Pablo, en donde llegaría a tener un Dojo con más de 1.000 alumnos (1964), y que en ese entonces se denominó, Asociación brasileña de Karate-do (ABK). Más tarde, la mencionada asociación fracasó y el Sensei Akamine creó una nueva escuela, la Ken-Shin-Kan (1968) 

Japon
(Sensei Akamine el de la izquierda)

 

Brasil
(Sensei Akamine el del medio)

 

 
De Brasil  a Chile

 
Sensei Akamine y los hermanos Raúl y Roberto Fernández de la Reguera

En ese mismo año (1968), Roberto Fernández de la Reguera, viajó desde Chile con el propósito de invitar al Sensei Akamine para visitar Chile y para instaurar su Escuela. El Maestro Akamine, permaneció un mes en Santiago de Chile (1969), enseñando intensivamente a quienes en adelante serían sus representantes en Chile, los hermanos Roberto y Raúl Fernández de la Reguera

 

 
(Maestro Akamine Junto a Francisco Kamann, (izquierda) su alumno mas cercano en chile)
esta es una historia para ser contada en otra oportunidad...

 

De Santiago a Puerto Montt 



Maestro
Eduardo Godoy Arteche
Cinturón Negro 8° Dan

1948 -
 

Sensei Eduardo Godoy Arteche, Nació en el año 1948 en  la ciudad de Puerto Montt, comenzó su camino en Karate-Do cuando se va a estudiar agronomía a la universidad de chile en Santiago en el año 1970,  comienza a estudiar en la escuela Kenshinkan de Santiago con el Sensei Raúl Fernández de la Reguera principalmente posteriormente vuelve a Puerto Montt y en el año 1987 se hace cargo de un grupo de personas que le eligen como su maestro y  le siguen para continuar con la escuela kenshinkan. En la actualidad es el director y maestro de la mas prestigiosa, grande y antigua escuela de Karate-Do de la ciudad y zona sur del país. a practicado, enseñado y enriquecido este estilo por mas de 40 años, además tuvo la oportunidad de aprender  del propio Maestro Akamine, cuando este visito el Dojo de Puerto Montt el año 1979.
El Maestro Eduardo tiene un par de discípulos directos y reconocidos por el, aparte de su natural sucesor, su hijo Claudio Godoy, uno de estos discípulos es: Sergio Pérez Toro.

 
 
(Sensei Eduardo junto a sensei Akamine año 1979 Puerto Montt)

 


Sergio Pérez Toro

Año 2011, examen y ascenso a 4° Dan, Puerto Montt
 
 
Sera una auto-presentación....
 Nací en agosto del año 1978, en Purranque, Chile, comence a practicar Karate-Do en el año 1996 en una pequeña escuela (Niyama) de Puerto Varas, posteriormente en el año 1999 me traslado a  vivir a Puerto Montt, donde ingreso a la escuela Kenshinkan Karate-Do, comienzo a entrenar en esos años con el Sensei Mirko Abarca Carrasco, hasta el año 2004, posteriormente elijo ser discípulo del Maestro Eduardo Godoy Arteche con el cual permanezco hasta la fecha como alumno directo y  activo. Fui ascendido por mi maestro el año 2005 a 1° Dan, el 2007 a 2° Dan, el 2008 a 3° Dan y en noviembre del 2011 fui honrado y ascendido con valoración máxima a 4° Dan, grado con el cual mi maestro me nombra “Sensei".